“¡No me da tiempo a estudiar!” Claves para una planificación eficaz del estudio

Ahora que empieza el nuevo curso escolar, surgen dudas acerca de cómo organizar el tiempo de estudio de nuestros menores. Es normal escuchar en los padres frases del tipo “no quiero que este año le pille el toro” o “que vaya apurado como siempre”.

Para comenzar el año escolar con buen pie, y llevar las asignaturas al día, la técnica más útil es elaborar una buena organización y planificación del estudio. En este artículo os doy algunas claves para conseguirlo.

La agenda: la mejor herramienta para una buena planificación

            A menudo nos encontramos con que los más pequeños de la casa no utilizan la agenda escolar, o la utilizan mal. Muchas veces olvidan llevarla a clase, no apuntan los deberes, o no la revisan en casa. Sin embargo, la agenda es un recurso que facilita mucho la organización del estudio. Así, conviene fomentar que los menores dispongan de una agenda y se hagan responsables de la misma. Deben consultarla cada día antes de iniciar las tareas. En ella siempre deben apuntar:

  • Un horario semanal de las clases y asignaturas
  • Un horario semanal de las actividades extraescolares que realicen
  • Fechas de exámenes, entregas de trabajos y presentaciones. Una buena idea puede ser escribir estas fechas importantes con colores que resalten.
  • Un resumen diario de los deberes que hay que hacer en casa

Además de apuntar todo esto, es importante que vayan tachando aquello que vayan haciendo diariamente. Si algo queda pendiente, también pueden apuntarlo para que no se olvide y quede sin terminar.

¿Cómo elaborar una planificación eficaz?

Paso 1

            La agenda es un recurso de gran utilidad, pero para estudiar de forma eficaz hay que elaborar una adecuada planificación del estudio.  Para ello, lo primero que hay que hacer con los menores es establecer cuánto tiempo disponen para estudiar diariamente. Por ejemplo, la carga de estudio no podrá ser la misma los días que el niño tenga baloncesto, a los días que tenga la tarde libre.

            Y es que esta es una característica principal de la buena planificación: tiene que ser realista. No podemos pretender que un niño estudie tres horas al día si en una sola tarde tiene varias actividades. Siempre hay que reservar tiempo para el descanso y el ocio.

Paso 2

            Una vez establezcamos el tiempo disponible, es conveniente distribuir ese tiempo según la dificultad de las materias para el niño, su importancia, y el agrado (o desagrado) que le produzcan. Para esto, una buena actividad para hacer con ellos al comenzar el curso es clasificar todas las asignaturas según:

  • Grado de dificultad: fácil, media o difícil
  • Agrado: me gusta, ni me gustan ni no me gusta, no me gusta

Esto puede parecer a simple vista una bobada. Sin embargo, no lo es. A menudo, los menores destinan una mayor cantidad de tiempo a aquellas asignaturas que más les gustan. Al empezar a estudiar, tienden a comenzar con esas materias, y a dejar las que menos les gustan y más les cuestan para el final. Y esto supone un error, dado que al final se encuentran más cansados, y les costará más todavía que al principio.

Paso 3

Es conveniente que todo esto que vamos elaborando quede reflejado de forma clara y precisa, para que no quede lugar a dudas de los que hay que hacer cada día y se aproveche mejor el tiempo. Una buena opción puede ser escribirlo todo en una cartulina y colocarla en el lugar de estudio del niño.Y por supuesto, que sea siempre flexible y modificable. Por ejemplo, si un día el niño está enfermo, no pasa nada, puede reestructurar la planificación de estudio de esa semana para encajar lo que no haya podido hacer estando convaleciente.

Ejemplo de planilla para el horario de estudio, creado por Orientación Andújar.

Claves para una planificación efizaz del estudio

No debemos olvidar que la planificación será la base que sirva de soporte a todo el estudio posterior. Por eso, es una pieza clave del éxito escolar. A modo de resumen, una planificación eficaz tiene que:

  • Incluir tiempo de estudio todos los días
  • Incluir tiempos de descanso. Cada 45 minutos de estudio conviene realizar pausas de entre 5 y 10 minutos para cambiar de actividad, caminar, beber agua…
  • Ordenar las asignaturas según su dificultad para el niño. Primero las difíciles, luego las fáciles y por último las intermedias.
  • Empezar por el estudio de las materias del colegio. Después incluir tiempo para las actividades extraescolares.
  • Procurar relacionar estudios semejantes
  • No poner seguidas asignaturas que puedan interferirse. Por ejemplo: el estudio de dos idiomas (inglés y francés)

 

“¡No me da tiempo a estudiar!” Claves para una planificación eficaz del estudio

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