Comunicación de malas noticias: la importancia de hacerlo bien

Lamentablemente, este último año ha estado repleto de malas noticias a nivel mundial. Sin embargo, no siempre sabemos cómo comunicar estas noticias. En este artículo aportamos algunas claves para hacerlo.

 Malas noticias: lo importante de comunicarlas bien

Saber comunicar malas noticias no solamente es importante en el ámbito profesional, sino que también puede sernos de gran utilidad en nuestra vida personal.

Normalmente, asociamos malas noticias con fallecimientos. Sin embargo, también pueden ser malas noticias el diagnóstico de una enfermedad, un despido, la pérdida o daño de un hogar tras una catástrofe o accidente… En todos los casos, la forma en que debemos proceder es la misma.

Comunicar bien una mala noticia puede fomentar el procesamiento de la misma

Una mala noticia no va a dejar de serlo porque la comuniquemos correctamente, pero que lo hagamos bien va a condicionar cómo reaccione la persona y lo procese posteriormente.

 

 

Claves para la comunicación de malas noticias

  • Concisión: sin ser bruscos, es mejor explicar directamente y sin rodeos lo que ha ocurrido.
  • Utilización de un lenguaje sencillo, evitando tecnicismos que puedan crear confusión en la persona que está recibiendo la noticia.
  • Información estructurada: presentación, nudo y desenlace. Esto mejora el procesamiento de una información tan complicada de asimilar.
  • Recalcar la certeza de la noticia.
  • Conectar con la emoción de la persona. Por ejemplo: expresiones como “ojalá pudiera decirte otra cosa”, “desgraciadamente” …Cuidado: empatizar no quiere decir que nosotros nos mostremos muy nerviosos o empecemos a llorar. Esto podría ser perjudicial para la persona y acrecentar su malestar.
  • Buscar un lugar tranquilo, con intimidad y comodidad para la persona.
  • Tratar de dar la noticia en compañía de figuras de apoyo. Si la persona está sola, mejor que reciba la noticia sentada.
    Es importante buscar un lugar tranquilo, y mejor si la persona está sentada y acompañada.

Ejemplo de una comunicación de fallecimiento

Para poner en práctica todas las claves anteriores, vamos a poner un ejemplo práctico. En este caso, vamos a imaginar que tenemos que comunicar a unos padres el fallecimiento de su hija en un hospital tras un accidente de tráfico.

Antes de presentar la información, buscaríamos un lugar tranquilo y con intimidad (por ejemplo, un despacho). Les pediríamos que se sentaran cómodamente. Una vez hecho esto, procederíamos a dar la información.

Buenas tardes. Mi nombres es Patricia, soy la psicóloga del hospital. Lamentablemente, tengo que comunicarles que su hija Manuela ha fallecido como consecuencia de las heridas que le produjo el accidente de esta mañana. El personal sanitario ha hecho todo lo que ha podido por salvarla, pero desgraciadamente no ha sido posible. Sentimos mucho su pérdida, y estamos a su disposición para todo lo que necesiten.

 

Patricia Sánchez Rubio

Psicóloga Sanitaria

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.